Gran Canaria entra en situación de emergencia por la borrasca Therese

Gran Canaria afronta una emergencia histórica por lluvias torrenciales, con nivel 2 activado, despliegue de la UME, 24 presas aliviando y más de 300 incidencias notificadas al 112
ALERTAS24/03/2026NOELIA C. DEL TORONOELIA C. DEL TORO
gra-canaria-en-estado-de-emergencia-por-inundaciones-y-lluvias-torrenciales
Lluvias torrenciales en Gran Canaria I Foto: Televisión Canaria

El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, actualiza la situación y pasa a emergencia de nivel autonómico por riesgo de inundaciones pluviales en Gran Canaria a partir de las 09:30 horas de hoy, martes 24 de marzo. Estas decisión se toma teniendo en cuenta la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología y otras fuentes disponibles, y en aplicación del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo de Inundaciones de la comunidad autónoma de Canarias (PEINCA).

Desde la mañana se esperan precipitaciones que pueden ser intensas y persistentes en el este y sur de Gran Canaria, donde un vórtice al sur de la Isla está generando un penacho convectivo que ha entrado en la Isla barriendo la misma de sur a norte y generando lluvias intensas y persistentes sobre un terreno que ya está muy saturado de agua, con desbordes de presas, e inundaciones significativas dispersas por toda la Isla.

Gran Canaria afronta uno de sus episodios de lluvias más intensos

Gran Canaria ha vivido en los últimos días un episodio meteorológico excepcional, tanto por la intensidad de las precipitaciones como por sus efectos sobre el territorio. La dimensión de la emergencia ha obligado a reforzar la coordinación institucional y a activar una respuesta operativa de gran escala para contener los daños y reducir riesgos en distintos puntos de la Isla.

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, definió la situación como un episodio de carácter histórico no solo por el volumen de agua acumulada, sino también por la magnitud de la intervención pública desplegada. En su valoración, destacó que la Isla ha recibido una "respuesta histórica" de las administraciones, en una actuación conjunta que ha implicado a responsables insulares, autonómicos, ayuntamientos y servicios de seguridad y emergencias.

La comparecencia institucional reunió además al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; al consejero de Política Territorial, Manuel Miranda; al consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez; al consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez; y al director técnico del Plan Insular de Emergencias, Federico Grillo.

gran-canaria-en-estado-de-emergencia-por-borrasca-therese

Nivel 2 de emergencia y activación de la UME

La evolución del temporal ha llevado a elevar la situación al nivel 2 de emergencia, una decisión que ha permitido incorporar medios extraordinarios y activar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Su despliegue se ha concentrado de forma especial en Bañaderos, una de las zonas más castigadas por las lluvias torrenciales registradas en las últimas horas.

La activación de este nivel responde a la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta ante un fenómeno cambiante, con precipitaciones muy intensas en periodos cortos y con un fuerte impacto sobre barrancos, carreteras y áreas urbanas vulnerables. Según trasladaron los responsables del operativo, el objetivo prioritario ha sido anticiparse al comportamiento del agua, minimizar riesgos y garantizar la protección de la población.

Antonio Morales puso en valor el papel de los profesionales que han trabajado sobre el terreno en condiciones complejas. Subrayó la implicación de bomberos, técnicos, policías, operarios y personal de emergencias, a quienes presentó como un ejemplo de servicio público frente a una situación de máxima exigencia.

Más de 16 millones de litros y 24 presas aliviando

Uno de los datos que mejor refleja la magnitud del episodio es el volumen de agua registrado en la Isla. Según la información facilitada durante la comparecencia, se han superado los 700 litros acumulados en algunas zonas y se han recogido más de 16 millones de litros de agua, una cifra que ha tensionado el sistema hidráulico y ha obligado a extremar la vigilancia en diversos puntos del territorio.

En este contexto, 24 presas de Gran Canaria se encuentran aliviando, una circunstancia que incrementa el riesgo en barrancos, cauces y zonas bajas, y que exige una gestión especialmente prudente. La situación ha obligado a desarrollar actuaciones preventivas y a reforzar la observación en áreas con posibilidad de inundación o escorrentías intensas.

El director técnico del Plan Insular de Emergencias, Federico Grillo, insistió en que la clave del operativo ha sido la anticipación. Explicó que este tipo de fenómenos convectivos presenta una gran dificultad de predicción exacta, lo que obliga a actuar con rapidez y bajo el principio de precaución. En escenarios así, añadió, el margen de reacción se reduce drásticamente cuando el agua empieza a correr con fuerza.

Un amplio operativo evita daños personales graves

Entre 1.500 y 2.000 efectivos han participado en la gestión de esta emergencia en Gran Canaria, dentro de un dispositivo que ha implicado al Cabildo, al Gobierno de Canarias, a los ayuntamientos y a distintos cuerpos de seguridad y emergencias.

Pese a la violencia del fenómeno, las autoridades han destacado que no se han producido daños personales graves, un dato especialmente relevante dada la intensidad de las lluvias y el número de incidencias registradas. Sí se han contabilizado numerosos problemas materiales y asistencias vinculadas al temporal.

Fernando Clavijo destacó la coordinación institucional mantenida con el Cabildo de Gran Canaria y valoró la rapidez con la que actuaron los equipos desplegados. También advirtió de que el episodio meteorológico avanzaba hacia Tenerife, donde se estudiaban restricciones de movilidad para rebajar la exposición de la población al riesgo.

Por su parte, Manuel Miranda informó de que solo durante la jornada del martes se habían comunicado más de 300 incidencias al 112, rompiendo la evolución descendente observada en días previos. Además, precisó que el servicio de emergencias atendió a una veintena de personas, todas ellas con heridas leves.

Bañaderos concentra el esfuerzo principal del operativo

La zona de Bañaderos se ha convertido en el principal punto de intervención operativa tras soportar precipitaciones especialmente intensas en un corto espacio de tiempo. Allí trabajan de forma continuada la UME, los bomberos y los servicios insulares, centrados en recuperar accesos, restablecer la movilidad y reducir el impacto del agua acumulada.

Federico Grillo describió lo ocurrido como un episodio especialmente complejo por su intensidad, localización y franja horaria. La combinación de una gran cantidad de lluvia en muy poco tiempo y en un momento crítico obligó a acelerar la respuesta y a coordinar recursos de forma inmediata.

A esta situación se suma la alerta por desprendimientos en la red viaria insular, sobre todo en áreas de cumbre y medianías, donde el terreno permanece muy saturado. Esa inestabilidad mantiene la presión sobre las labores de vigilancia y obliga a revisar de forma constante el estado de carreteras y accesos.

Llamamiento a la prudencia y a seguir canales oficiales

Las autoridades han insistido en que la colaboración ciudadana resulta decisiva en una situación de este tipo. Antonio Morales fue especialmente contundente al censurar los comportamientos imprudentes detectados durante el desarrollo de la borrasca, al recordar que acercarse a puntos peligrosos no solo pone en riesgo a quien lo hace, sino también a los profesionales que deben intervenir para auxiliarle.

En la misma línea, Manuel Miranda pidió a la población que siga las indicaciones oficiales y adopte medidas de autoprotección, especialmente en zonas cercanas a barrancos, carreteras afectadas o puntos con riesgo de arrastre de agua y lodo. También remarcó la importancia de consultar únicamente canales oficiales para evitar la difusión de rumores o informaciones falsas en un contexto especialmente sensible.

Ese mensaje cobra relevancia en episodios de alta intensidad como el actual, en los que la situación puede cambiar con rapidez y cualquier desplazamiento innecesario puede aumentar el riesgo. La recomendación institucional sigue siendo clara: prudencia, evitar zonas comprometidas y mantenerse informado por vías verificadas.

Mejora gradual, pero sin bajar la guardia

Las previsiones apuntan a una mejora progresiva del tiempo con la entrada de los alisios a partir del jueves, una circunstancia que contribuiría a desplazar las células convectivas responsables de las precipitaciones más intensas. Sin embargo, los responsables del operativo han pedido no interpretar esa mejoría como un final inmediato del riesgo.

La Isla continúa en una situación delicada por la gran cantidad de agua acumulada, la saturación del terreno y la presión que soportan cauces, presas y carreteras. Por ello, las autoridades mantienen la cautela ante posibles riesgos residuales, como desprendimientos, incidencias en vías o nuevas complicaciones derivadas del estado del terreno.

En ese escenario, la prioridad institucional sigue siendo doble: garantizar la seguridad de la población y acelerar la recuperación de la normalidad en las zonas más afectadas. La experiencia de estas jornadas deja una imagen clara: Gran Canaria ha afrontado una emergencia meteorológica extraordinaria con un despliegue también extraordinario, marcado por la anticipación, la coordinación y la respuesta sobre el terreno.

Noticias de Gran Canaria I La Gaceta de Gran Canaria

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto